sábado, 9 de mayo de 2009

Un Tiburón en el Tanque

De los japoneses hemos aprendido una que otra lección de liderazgo orientado a la ejecución. Este relato es un ejemplo. A los japoneses le gusta el pescado fresco, pero sus aguas no han tenido muchos peces por décadas. Para solucionar este problema los barcos pesqueros fueron fabricados más grandes para ir mar adentro. Mientras más lejos iban, más tiempo les tomaba regresar a entregar el pescado. Si duraban varios días, el pescado ya no estaba fresco. Como a los japoneses no les gusta el pescado cuando no está fresco, las compañías instalaron congeladores en los barcos pesqueros. Sin embargo, los japoneses pudieron percibir la diferencia entre el pescado congelado y el fresco, y no les gustó el congelado y se tenía que vender más barato. Entonces las compañías instalaron tanques para los peces en los barcos. Podían así atrapar a los peces y mantenerlos vivos en el tanque hasta llegar a la costa. Pero después de un tiempo los peces dejaban de moverse en el tanque. Aunque vivos, estaban aburridos y cansados. Cuando los peces dejan de moverse por días, pierden frescura y los japoneses también notaron la diferencia en el sabor. Así que para mantener el sabor fresco de los peces, las compañías pesqueras aún mantienen los peces dentro de los tanques, ¡pero ahora también ponen un pequeño tiburón! Claro que el tiburón se come algunos peces, pero los demás llegan bastante frescos porque tienen que nadar durante todo el trayecto, dentro del tanque, para mantenerse vivos.
Los seres humanos sentimos a veces que la rutina de nuestra vida es un círculo en el que giramos sólo para estar cansados. Nos agotan las vueltas y nos aburre el estanque.
Los autores de “Liderazgo Sin Límites” proponen que este es uno de los desafíos más importantes de un líder. Plantean que todos aprendemos (y a veces nos transformamos) al afrontar los cambios que desafían nuestra experiencia y suposiciones. El reto del líder consiste justamente en crear el desafío y utilizar constructivamente la energía del cambio. A esto le llaman orquestar el conflicto. En otras palabras, echar un tiburón en el tanque. Visto de esta manera, para mantenerte fresco es necesario echar un tiburón en tu estanque. ¿Te atreves?



Maril Núñez es Coach Personal & Profesional. maril.nunez@invenio.com.do
Columna Ser Líder. El Caribe. 2 Mayo 2009

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