sábado, 6 de junio de 2009

Creer para Ver

Esta semana me sometí a una cirugía de los ojos para ver sin tener que usar los espejuelos que me acompañan desde que tenía seis años. Quien no ha usado lentes pensaría, vanidad. Quien sabe lo que implica necesitarlos, diría: ¡libertad! Dos personas, dos paradigmas distintos. Los paradigmas los creamos en la primera etapa de la vida cuando incorporamos ideas, creencias y pensamientos de nuestros padres y maestros y los hacemos propios. Muchas veces no llegamos a validar si estos paradigmas realmente nos pertenecen. Simplemente los llevamos instalados sin saber cómo, cual barra de Google. Con el tiempo, estos paradigmas prestados se convierten en nuestro buscador propio, y filtran todo aquello que observamos (cual buscador de Google) para permitirnos ver sólo aquello que “machea” nuestra creencia inicial. Las diferencias entre creencias explican por qué dos personas pueden observar el mismo acontecimiento y describirlo de maneras distintas, es decir, prestar atención a diferentes detalles. En sabias palabras prestadas: “Nosotros no vemos las cosas como son. Las vemos como somos”.
Desde la mirada de coaching, lo que creemos sobre los demás, y sobre nosotros mismos, es lo que vemos, y aunque no es necesariamente la verdad, es muy poderoso. Nuestras creencias determinan la forma en que nos celebramos o nos sufrimos a nosotros mismos y nuestra vida. Cuando nos ponemos la creencia en frente de nuestros ojos y miramos a través de ella es difícil convencernos a nosotros mismos de que lo que vemos no es real. Pero resulta que nuestras creencias son usualmente incorrectas ó incompletas, porque sólo son la forma en que nosotros vemos las cosas, nuestro punto de vista o de referencia. Son las imágenes, supuestos e historias que llevamos en la mente acerca como deben actuar los demás, lo que debemos hacer y quienes debemos ser. Cuando son incorrectas, crean limitaciones. Como un par de espejuelos que ya no nos sirve para ver bien, la costumbre hace invisibles a las creencias y entonces vemos a través de ellas pero no a ellas…hasta que decidimos observarlas.
A veces es necesario dudar nuestras creencias o asumir nuevas que nos sirvan mejor en nuestra vida real. Es tan fácil y liberador como cambiar o dejar de usar los espejuelos.


Maril Núñez es Coach Personal & Profesional. maril.nunez@invenio.com.do
Columna Ser Líder. El Caribe. 6 Junio 2009

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