La psicología positiva nos presenta el estudio de las fortalezas de carácter y formas de medirlo durante la vida de una persona, o lo que podría convertirse en la ciencia de la fortaleza humana. El enfoque de esta nueva ciencia es lo que está bien acerca de las personas y, específicamente, las fortalezas de carácter que hacen posible una buena vida. Dentro de este dominio de la excelencia humana encontramos las distinciones entre virtudes, fortalezas de carácter y hábitos situacionales.
Las virtudes son características esenciales universales valoradas por filósofos morales y pensadores religiosos. Las virtudes son: sabiduría, coraje, humanidad, justicia, moderación y trascendencia. Las fortalezas de carácter son diferencias individuales, reconocibles mediante el comportamiento, que demuestran una virtud. Por ejemplo, la virtud de sabiduría puede ser alcanzada mediante fortalezas tales como curiosidad y amor por el aprendizaje. Los hábitos situacionales son acciones que manifiestan una fortaleza sólo en situaciones particulares, tales como la empatía. Los hábitos pueden ser culturales.
Un estudio ofrece una clasificación de las virtudes y fortalezas humanas y se plantea que una persona tiene una virtud cuando demuestra todas menos una o dos de las fortalezas:
Sabiduría: creatividad, curiosidad, apertura, aprendizaje y perspectiva.
Coraje: valentía, persistencia, integridad y vitalidad
Humanidad: amor, amabilidad e inteligencia social
Justicia: ciudadanía, imparcialidad y liderazgo
Moderación: capacidad de perdonar, humildad, prudencia y auto-regulación
Trascendencia: apreciación de la belleza, gratitud, esperanza, humor y espiritualidad
Lo importante es que al ejercitar nuestras fortalezas particulares de carácter adquirimos un sentido de identidad y construimos una ruta hacia la realización personal y a lo que podemos realmente llamar una buena vida. A diferencia de los talentos, que son más innatos y menos voluntarios, las fortalezas de carácter pueden ser moldeadas por el entorno y también adquiridas mediante conocimiento. Esto implica que pueden ser transformadas. Lo que esto significa es que para sentirte mejor contigo mismo es más efectivo trabajar en las fortalezas de tu carácter y no en tus debilidades. La pregunta es entonces, ¿cuál es el camino que deseas construir para llegar a la buena vida? Encontrarás la respuesta cuando descubras cuáles de tus fortalezas estás ejercitando con tus acciones, y, por tanto, cuál virtud es tu mayor regalo a los demás.
Maril Núñez es Coach Personal & Profesional. maril.nunez@invenio.com.do
Columna Ser Líder. El Caribe. 24 Enero 2009
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